Judias blancas

Desubre platos de judias blancas

Judías blancas estofadas

Judías blancas estofadas

El estofado es la forma de cocción perfecta para no añadir ni un gramo de grasa de más a nuestras legumbres. Y podrás comprobar que, aunque no le añadamos carne (chorizo, costilla, morcilla, ni nada por el estilo), pueden estar igual de sabrosas.

La clave está en usar un montón de verduras y hierbas aromáticas, para que las judías blancas se impregnen de sabores y aromas distintos.

Y aunque creamos que una hoja de romero o de laurel no hacen nada, lo cierto es que le aportan un sabor y un aroma inigualables. No subestimes nunca el poder de las hierbas aromáticas de las recetas.

Estos son los ingredientes necesarios para 8 personas:

  • 500 gr de judías blancas secas (en remojo)
  • 1 cebolla finamente picada + media cebolla entera
  • 1 zanahoria, cortada transversalmente en tres partes
  • 1 tallo de apio, cortado transversalmente en tres partes
  • 1 hoja de laurel
  • 3 tomates
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 ramita de romero
  • Sal gruesa y pimienta negra recién molida

Indicaciones para elaborar la receta:

Pon en remojo las judías blancas durante 8 horas. Escurre el agua y ponlas en una olla grande.

Cubre las judías con unos 10 cm de agua y ponlo a calentar a fuego fuerte. Añade la mitad de la cebolla entera (sin picar), la zanahoria, el apio y la hoja de laurel.

Llévalo a ebullición, entonces reduce el fuego y deja que cueza todo a fuego lento hasta que las judías estén tiernas, pero no tan tiernas que se deshagan (aproximadamente 1 hora).

Escurre el agua de las alubias y deshazte de de la cebolla, la zanahoria, el apio y la hoja de laurel. Quítale la piel y tritura los tomates y reserva la carne y el jugo que suelten. Pica la cebolla muy finamente.

Calienta el aceite de oliva en una cazuela a fuego medio. Cuando esté caliente añade la cebolla picada y el ajo. Deja que la cebolla y el ajo se doren y se reblandezcan, revolviendo ocasionalmente para que no se quemen.

Añade el tomate triturado y el romero y llévalo a ebullición. Agrega las judías blancas cocidas y cuécelas a fuego lento, revolviendo ocasionalmente, hasta que espese la salsa de tomate, unos 20 minutos.

Si ves que se queda muy seco, le puedes añadir un poco de agua. Retira la rama de romero antes de servir. Condimenta con sal y pimienta negra y sírvelo en caliente.

Este plato está igualmente delicioso el día siguiente, por lo que puedes hacer una olla grande y comerlo varios días, o incluso congelarlo.